Quechua Style (II)

Para la deliciosa y heroica (me encanta este adjetivo desde que estuve en Cuba) parte de diferentes generaciones temporales que constituyen la generación anticonsumista representada por Quechua, su máxima expresión se produce en tiempo de asueto… que en algunos casos es casi todo el tiempo. Esta expresión se produce de una manera conocida: el mochilerismo o mochilismo.

Mochileros internacionales tratando de entrar en CamboyaAntes de nada, distinguiremos entre mochilero y mochilista. Muy fácil, el primero lo hace porque no le queda más remedio y el segundo por vocación; entre hotel de 5 estrellas en Bangkok y cobertizo de paja con escorpiones en un pueblucho abandonado, el mochilista siempre, siempre escojerá lo segundo. Sienten, voluntariamente y sin quejarse, privaciones propias de los locales (suelen viajar mucho al tercer mundo porque es más barato); pasan días sin ducharse y con la misma ropa, viajan en vehículos infames, comen cosas rarísimas y se ponen a prueba constantemente. Para un mochilista, encontrar una forma más difícil de llegar es un reto y así lo asume. Coleccionan morenos de piel radicales, cicatrices y piojos, se saben las vacunas por zonas geográficas y hablan (chapurrean) tres o cuatro idiomas. Los productos Quechua parecen hechos para ellos; mochilas de tamaño perfecto para viajeros sin escrúpulos, tiendas de campaña instantáneas, toallas de nadador, sacos y esterillas de calidad y baratos… un mapamundi que se convierte en una tarjeta de visita y un planeta entero en un parque donde jugar a los exploradores.

Otros escenarios en los que podemos encontrar a la generación Quechua en su esplendor serían:

El campo: desde urbanitas renegados, a domingueros o residentes de tendencias alternativas (porque, a día de hoy, los residentes “normales” de zonas rurales son consumidores compulsivos de cocaína y hostias en coche). Botas de montaña, forros polares, jerseys gordos de la abuela, excursiones en bici, trekking, carajillos en el bar. Rastas auténticas y pendientes filo-vascos.

Okupas: Versión radical urbana de ésta generación. Más que una militancia, han hecho de una forma de vida casi una lucha armada. Ellos son vanguardia en mil cosas, ellos marcan, seguramente, las tendencias que copia el de Quechua. Desvalijadores de tiendas de ropa usada, recicladores de todo. La prueba del algodón, al igual que las motos buenas son las que llevan los mensakas. Orgullo urbano inquebrantable. Ellos son la ciudad, ellos la reinventan; cultura, política, relaciones humanas, trabajo,…

Deportistas: Otra subespecie. Y no me refiero a profesionales ni a vigoréxicos. Este saco es para todos los aficionados y amateurs que no compiten contra nadie pero prefieren una pachanga de basket o 40 minutos de trote a sentarse a ver la tele. El Decathlon es su Meca a la que peregrinan demasiado de vez en cuando porque todo les parece muy goloso. Serían la parte más consumista de esta supuesta generación anticonsumista.

No sé si esto resiste cualquier análisis sociológico medio serio o si no es más que observaciones de esperar a la puerta del metro.

Lo que sí es más que probable es que me hago viejo y todo me sorprende cada vez menos.

Anuncios

Una respuesta to “Quechua Style (II)”

  1. Sólo quería hacerme “visible”, porque desde que me enviaste la dirección me paso por aquí de vez en cuando. Me encantó tu selección de fenotipos sacados de tu curro, y también nuestra última conversación sobre pitotes, manifestaciones y horarios de trabajo. Pido vez para otra caña cuanto antes. Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: