Una estrella de pelos de colores

Posted in Interiores on 17 marzo 2010 by rafademencia

Las preocupaciones de un padre de familia

Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra.

Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas.

Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar.

Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño.

-¿Cómo te llamas? -le pregunto.

-Odradek -me contesta.

-¿Y dónde vives?

-Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho.

En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón be ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero casi me resulta dolorosa la idea de que me pueda sobrevivir.

FIN

Franz Kafka.

El retrato de Odradek es de Elena Villa Bray

Empieza bien la cosa

Posted in Lavapiés, Rabias on 19 enero 2010 by rafademencia

Dos buenas noticias para empezar el 2010. La asamblea de Malaya (renovada) volvió a okupar justo un año después de su desalojo y otra vez en los alrededores de Lavapiés. Su apuesta política sigue estando en el centro de Madrid, el “cogollo” de la especulación.

Un antiguo concesionario de coches cerca de la glorieta de Embajadores se ha convertido en el C.S.O.A. La Mácula, un lugar que, como la propia asamblea define, quiere ser exáctamente eso: una mancha, una mácula en el Madrid moderniqui, europeo, funcional, turístico y de diseño que nos quieren imponer y no, precisamente, para que lo disfrute el común.

Otra pequeña aldea gala desde donde coordinar y lanzar nuestra particular resistencia de vida y alegría en uno de los barrios más castigados por la ciudad-marca.


La segunda fue más divertida. Nos encontramos yendo a un entierro, concentrándonos en el 2 de mayo para despedir al Patio y hacer sentir a su gente menos sóla y nos encontramos en un bautizo; otra casita sola en la calle del Pez se llenaba de Patio. En la calle, casi mil personas celebrábamos este giro utópico de los acontecimientos. Mucho pían los puristas del ‘movimiento’ sobre el Patio pero fueron ellos, como ningún otro, los que hicieron realidad en sólo doce horas el muy coreado “Un desalojo, otra okupación”. Yotras dos frases que vienen a cuento: “Solo no puedes, con amigos sí” y “Si no hay Acuerdo, habrá Pez”.

Son sólo dos islitas más en esta ciudad-océano, cada vez más hostil y más inhabitable. Pero suficiente para que todos cojamos energía para seguir trabajando y resistiendo, creando, soñando y empoderándonos un poquito más. Ahora nos toca a todos llenar estos espacios de ideas y de sueños. Animaos, siempre vale la pena.

Resulta que, como cantan los ecuatorianos, va a ser que, cuando se hace bien, “sí, se puede”

Las fotos son del Centro de Medios

Otro año menos

Posted in Rabias on 12 enero 2010 by rafademencia

Por fin se acabaron las malditas navidades. Cada año son más absurdas, tienen menos sentido y molestan más. La orgía oficial de consumismo ya empieza a ser insultante; que no se les ocurra otra cosa que el seguir promoviendo un modelo que nos lleva al desastre es, además de obsceno, preocupante por lo que a nuestros “responsables” económicos se refiere. Nos cuentan que no tienen más ideas, que no tienen soluciones.

Las malditas lucecitas, las malditas casetitas de regalos y adornos cutres que no han dejado una plaza sin invadir, las malditas pelucas de payaso, los malditos rebaños de paletos compradores con sus putos coches, las malditas gentes que te llaman después de no haberte visto en todo el año… porque no les quieres ver, y lo saben. Esto cansa y cabrea.

Este año, las navidades han sido bastante benévolas conmigo; no hemos hecho cena “de empresa”, no he gastado ni un céntimo en lotería, no he hecho ningún regalo ni tampoco lo he recibido.

Me consuela saber que, cada año que pasa, este circo tiene los días contados. Sin el vínculo cultural-religioso, ¿por qué iba nadie entrar en esta vorágine de consumo y compromisos institucionales? En dos generaciones, sólo un puñado de retrógrados tendrán algo que celebrar y nos dejarán tranquilos al resto.

Y por eso hay tanta gente feliz cuando llega el 7 de enero.

La foto nos la regaló la chavalería ateniense el año pasado.
La tira es del gran Mauro Entrialgo.

Decadencia, decadencia…

Posted in Mochileros on 29 diciembre 2009 by rafademencia

Durante los días que estuvimos en Oporto,  la orgullosa capital del norte portugués, nos acompañó un gris infinito y amenazante en el cielo. Otoño en la puerta del Atlántico.

Oporto es decadente. En ciertas partes, se cae a pedazos. Humedad, letreros de tipografías demasiado viejas, como un decorado abandonado. Hace falta una marcha más lenta para pasear, para todo.

El azulejo es un encuentro frecuente en las casas de los barrios viejos, y siempre falta un azulejo. Cuestas de adoquines irregulares, torres fantasmales, pequeños bares escondidos tras las esquinas… Sombras gentiles y húmedas.

Decadente, decadente. Y muy frágil, como si cada pequeña cosa pudiera acabarse de repente y volverse normal y vital y europea. Lo difícil es no hacer el amor en Oporto.

En Miragaia, más al oeste, después de caminar por calles olvidadas,  encontramos un jardín donde encerrar todo el otoño, toda la melancolía, toda la saudade. En el vino encontramos las mil palabras que nos faltaban para definir la ciudad. Pero no las recuerdo sin vino. También había un puente que se miraba desde abajo, y cafés modernistas llenos de poetas recordados y un río, siempre, un río.

Decadencia, hermosa decadencia… Que no te cambien, Oporto.

Vine

Posted in Interiores on 2 diciembre 2009 by rafademencia

El pasado sábado 28 de noviembre, Delên, un delicioso grupo de Menorca, tocó por primera vez en Madrid. Como supongo que será en una de esas calas prometidas y nunca encontradas que nadie más que otro conoce, sólo fuimos ocho privilegiados los que tuvimos el gran placer de ‘cenarnos’ las canciones “dulces y saladas” de Len, Quim y compañía.

Les deseo toda la suerte del mundo sólo por lo buenos que son y porque se la merecen, pero de momento yo disfruto de esta cala secreta, sólo para mí, que son sus canciones.

Moltes gracies i fins aviat!.

Vine a cercar-me
i agafa’m fort
Vine a somiar amb jo,
que ja despertarem demá.

Veurem sortir es sol
i totes ses postes del món.
Vine, no t’ho pensis més,
que no som estrangers.

Vine tot sol,
ens trobaren enmig de s´horitzó.
Vine cap aquí
i agafarem sa lluna amb es dits.

Vine a cercar-me
i agafa’m fort
Vine a cercar-me
i queda aquí.

Vine tot sol,
ens trobaren enmig de s´horitzó.
Vine cap aquí
i agafarem sa lluna amb es dits.

Vine a cercar-me

Vine a cercar-me.

www.delen.es
www.myspace.com/delengrup (escúchalos aquí)

Foto: Tofol Pons

El olor de la Catedral

Posted in Mochileros, Subculturas Urbanas on 17 noviembre 2009 by rafademencia

Salir un miércoles en un autobús de línea para ver un partido en Bilbao y volver al día siguiente es el tipo de locura que jamás comprenderá alguien no aficionado al fútbol. Sinceramente, yo tampoco lo comprendo, pero el pasado miércoles 11 yo no me chupé cinco horas de bus para ver fútbol, lo hice para visitar el estadio de San Mamés, la Catedral.

Desde fuera desmerece un poco, con ese recubrimiento blanco que le hace parecer una fábrica más de la margen izquierda del Nervión, pero lo arregla la vista de este templo desde la calle Poza con el gigantesco escudo del Athletic presidiendo la entrada de la afición. Una afición, la bilbaína, de las más educadas y apasionadas que haya tenido el gusto de conocer. Cuando el Athletic se lo gana, el estadio no canta, ruge. San Mamés es un estadio de distribución elegante, al estilo de los viejos campos ingleses, con sus columnas y sus rincones.

A la Catedral se entra con humildad y respeto. Y no huele a incienso, como debiera un lugar santo. La humedad de la ría levanta hasta las gargantas el aroma de esta hierba centenaria y mítica.

Nuestro momento de gloria no presupuestado llegó con el empate que implicaba la clasificación para la siguiente ronda de nuestro Rayo Vallecano. San Mamés fue Vallecas durante los últimos minutos ensordecida por “la vida pirata” que 200 privilegiados entonábamos desde el córner.

El pasado miércoles el Rayito pasaba su eliminatoria mientras yo cumplía un sueño. El aroma del césped de la Catedral se quedará, para siempre, en mi memoria.

Cumbres kirguizas

Posted in Mochileros on 5 noviembre 2009 by rafademencia

9. Song KolDespués de tanto desierto uzbeko y el hostión emocional con la desolación del mar de Aral decidimos darnos una vuelta por el vecino Kirguizistán. En Bishkek, la capital, no hay nada, así que nos fuimos a ver montañas, que es lo que hay en Kirguizistán. De todos los tamaños y colores.

19. Song KolFuimos hasta Kochkor, donde llegamos de madrugada después de un atasco de dimensiones cortazarianas para subir a la mañana siguiente hasta el lago de Song Kol. Dos horitas de viaje en los que un par de urbanitas irredentos miraban asombradísimos esas cosas extrañas que son como edificios piramidales sin ventanas y que se llaman “montañas”.

7. Song Kol

Y llegamos al lago, una gigantesca explanada verde y brillante hasta llegaba la vista (que es donde empezaban más montañas). Song Kol es un antiguo circo glaciar, poblado en verano por manadas de caballos, ovejas, vacas y un poco de  gente. A 3.050 metros de altitud hace frío y no llevábamos más equipo que una sudadera.  Dormimos en una yurta, con una familia kirguiz a la que no entendíamos por mucho que sonrieran. Por las noches nos echábamos encima toda la ropa de abrigo que encontrábamos para contar estrellas. Todo lo que había que hacer era mirar el paisaje, y no nos cansamos de hacerlo.

23. Song KolLos caballos aquí son como las bicis en Amsterdam. Daniel, un alemán que encontramos paseando, me enseñó a montar. Y no se me dio mal, al parecer. La sensación del galope de aquel pequeño caballo mongol por las orillas del lago fue de las mejores cosas de este viaje.

Bajamos de Song Kol llenos de energía para emprender la segunda parte del periplo kirguiz que nos llevaría, en una odisea tan absurda como hermosa, hasta la ciudad de Osh. La naturaleza, en este estado tan puro, seguirá siendo un misterio para aquella parejita de Lavapiés.

11. Song Kol