De cómo nos roban el barrio (y ni nos enteramos)
La diferencia entre galerías comerciales, piazzas o atriums de los megacomplejos comerciales -y otros shopping malls edificados por iniciativa de la promoción privada- y las calles ‘peatonales’ y plazas ‘recalificadas’ bajo la égida de los poderes públicos tiende a esfumarse. En la práctica, el ciudadano queda reducido, la mayor parte del tiempo, al estatus de consumidor, excluyendo así a todos aquellos que, por falta de medios, no pueden aspirar a dicho estatus, y cuya presencia en estos lugares resultará, por lo tanto, incongruente. (…)
Sin embargo, hubo un tiempo en que las avenidas, las plazas y los parques, eran percibidos y experimentados como espacios de convivencia entre grupos sociales. Ciertos espacios urbanos fueron concebidos como una especie de válvula de escape para que las tensiones entre las clases y las etnias pudieran atenuarse, para que unos y otros se relacionaran entre sí alrededor de actividades de ocio y gustos comunes, aunque no se mezclasen entre ellos. Actualmente, en cambio, “esta visión reformista de los espacios públicos como emolientes de la lucha de clases, incluso como fundamento de la polis, parece tan obsoleta como las panaceas keynesianas para el pleno empleo” (Mike Davis, 1997).
Con sus bibliotecas, mediatecas, museos, auditorios, palacios de congresos, comercios de alta gama y sus restaurantes diferentes, los barrios renovados o rehabilitados del centro son cada vez más selectivos y exclusivos. Frecuentados mayoritariamente por la alta y media burguesía, están vetados de facto, sino de jure, a las capas populares.
“Contra los territorios de poder”
Jean Pierre Garnier
http://unbarriofeliz.wordpress.com/
Un artículo de DIAGONAL sobre el tema…
30 Septiembre 2009 a 8:09 pm
Y…¿cómo voy a levantar los ojos y sonreír a cámara? ¡Ya bastante tengo con ir mirando al suelo para sortear los excrementos de los caballos de la poli! Yo no me vine a Lavapiés para quedarme encerrada en casa, ni para sufrir el ocio teleridigido y videovigilado. ¿Dónde está mi barrio?
Una entrada necesaria; gracias, Rafa.
sb