Berlín (II). Un héroe de la clase obrera
En el museo de la DDR hay un lugar destacado para un partido de fútbol que enfrentó, por única vez en la historia, a las selecciones nacionales de las dos Alemanias. Fue en 1974, en el marco de la fase final de la Copa del Mundo celebrada en la entonces República Federal Alemana. Ambos equipos se encontraron en la primera fase. Los occidentales contaban con un equipo temible en el que se alineaban mitos como Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Paul Breitner o ‘Torpedo’ Müller. Los socialistas sólo tenían un combinado voluntarioso y bastante mediocre que ya había hecho más de lo esperado colándose en la fiesta del vecino.

Pero la ‘lucha de clases’ dramatizada en este partido no cumplió con el guión previsto y los orientales sometieron a un constante acoso a sus vecinos capitalistas que cristalizó con el gol definitivo de Jürgen Sparwasser en el minuto 76 provocando el delirio en la República Democrática y, por extensión, en todo el segundo mundo.
El deporte era (y es) considerado en los países que desarrollan una forma de producción socialista como un derecho del pueblo, algo que no puede ser profesionalizado y, así, alejado de las masas. Sparwasser se convirtió así en un efímero héroe para todo el bloque soviético. Pero no fue más que un espejismo.
El equipo de Alemania Oriental no ganó más partidos y no pasó esa primera fase, mientras que sus vecinos occidentales llegaron a una final que terminaron ganando injustamente a uno de los mejores equipos que haya visto la historia, la ‘Naranja Mecánica’ holandesa liderada por Johan Cruyff. Al acabar la final, la sentencia de Cruyff podría asumirse como epitafio en la tumba de esa forma de entender el socialismo derrotado años después: “No ganaron ellos, perdimos nosotros”.
18 Junio 2009 a 9:24 am
Bonita recreación del partido entre las Alemanias.
Aquí un vídeo musical ambientado en la ciudad de Berlín: