Los acostumbrados

Posteado en Interiores, Lavapiés sobre 11 Julio 2009 por rafademencia

Un poema que llegó hasta mí un 26 de marzo de 2009.

Callejón del viento2

sé que éramos
nosotros:
teníamos un solo pie
un solo brazo y abundante sangre
para dar a los muros
vida con sentido
sé que al tiempo que caminábamos
echábamos raíces
y el mismo aire
que avivaba nuestros pulmones
izaba la voz del mudo

hoy sé de todo lo perdido:
la cicatriz de la escisión
se abulta de rabia en el estómago
y cuanto más pienso
en mañana
más lamento vender mi cuerpo
a la mirada y a la costumbre
más me indigna
ser el tentáculo mil
de un pulpo planetario
que piensa que la sangre
con tinta entra

Sonia Bueno Gómez-Tejedor


sonia_amparo

vida con sentido

sé que al tiempo que caminábamos

echábamos

Cuando Harry (el Sucio) encontró a Rosa Díez

Posteado en Subculturas Urbanas sobre 1 Julio 2009 por rafademencia

el nazi y el chinitoEl cine simple es algo que pasa muy a menudo y hay que convivir con ello. Lo inaceptable son insultos a la inteligencia como el último trabajo de Clint Eastwood, un tipo al que yo le exijo mucho más. Una patochada digna de Disney que rezuma un etnocentrismo barato; de tienda de chinos, precisamente.

Y es que los buenos son taaaan buenos y los malos son taaaan malos. Y claro, los buenos son buenos porque son amiguitos del blanco y quieren ser como él. Los chinitos, taaaan tontos, que se postran, reverentes, ante el valor y los principios del blanco. ¿Cómo se come que un tipo que ha sido un animal fascista durante 50 años se ponga a comer rollitos de primavera con un grupo de octogenarias hmong? Y luego la escenita de Clint en un party adolescente que da ganas de salir de la sala. Las miradas con la niña mona de turno supongo que no pretenderían crear ningún tipo de tensión sexual, porque eso tiene un nombre y no es muy bonito.

Un protagonista creado en una coctelera mezclando la actitud de “Harry el sucio” con el arrepentido de “Sin Perdón”. Solo faltaba que se liara con la abuelita china de al lado para tener nuestra dosis de “Los puentes de Madison”.

Rosa DíezChistes racistas y sexistas a paladas, pretendiendo ser graciosos, normalizando lo chabacano y las peores actitudes inimaginables, como si fuera posible ser una persona digna de ese nombre despotricando constantemente contra todo lo diferente. Pero “this is Spain” y aquí llueve sobre mojado, ya se les había ocurrido a algunos que es posible ser un fascista repulsivo, cantando las glorias de la unidad de la patria y la defensa de la pobre y maltratada lengua imperial junto al buen rollito pseudo-progre (¡qué barato se ha puesto ser “progresista” en este país!) presentado todo en un envoltorio mediático bien diseñado con la cara de alguien que lo único que puede aportar de su currículo político es estar amenazada por ETA.

Gran Torino puede ser la película de cabecera de cualquier votante de UpyD; simple y previsible hasta el paroxismo, reaccionaria hasta la nausea pero con un logo fucsia y una payasa televisiva que les haga pensar que se puede ser un buen demócrata (¡qué barato se ha puesto ser “demócrata” en este país!) sin dejar de ser un cerdo nazi lleno de prejuicios. La alternativa a la nada resulta que es… más de nada, pero con otro envase. Si Torrente se presentara a las elecciones (adivino en las lista de qué partido) le recomendaría que empezara por ver esta peli.

Huir hacia delante

Posteado en Subculturas Urbanas sobre 19 Junio 2009 por rafademencia

1975. Franco entubado, en un último intento de aquellas élites por que la figura que les mantuvo en el poder aguantara el tiempo suficiente para dejarlo todo “atado y bien atado” De igual forma algunos intentan prolongar la vida de la especulación financiera o la burbujua inmobiliaria, para que no sea a ellos a los que les estalle en la cara, sino a los que vengan después, en un acto de responsabilidad que hace juego con el de sus predecesores detentadores del poder social, económico y político. Todo un resumen de los principios que mueven al sistema capitalista. Sálvese quien pueda. La cosa es que aquí, ahora, no va a quedar mucho que atar… bueno, a algunos no nos han dejado nunca ni los cordones puestos, ni para poder ahorcarnos con ellos, no fuera que creáramos alarma social.

cristiano-ronaldo2009. Si el arte imita a la naturaleza, el fútbol imita a la sociedad. El Real Madrid como ejemplo de lo más patético. En la empresa de desarrollar un estilo propio que pueda, a medio o largo plazo, suponer una alternativa a este divino Barça que estamos disfrutando, no existe un club en el mundo que tenga que currárselo tan poco para encontrar una filosofía en la que reconstruir su grandeza. Al Real Madrid con tirar de su historia le basta. Pero no, opta por seguir huyendo hacia adelante, por un modelo que lo ha llevado a la ruina deportiva y la miseria institucional. Opta por más de lo mismo, por el “ser superior” de recetas fracasadas (¿nadie se acuerda de cómo salió Florentino del Bernabeu?), por el talonario, el fichaje mediático, la primera del Marca y Ane Igartiburu. Por seguir tratando al socio blanco con ese paternalismo insultante que pretende convertirlos en niños caprichosos que se callan cuando les regalan el juguete de moda. Auguro unos años muy largos y muy caóticos para la parroquia blanca.

¿Y el fútbol? ¿Alguien se acuerda del fútbol? Bueno, del fútbol se está encargando este Barça, un equipo donde las estrellas y los nombres se diluyen para dar paso al grupo, a la solidaridad, a la responsabilidad de creer y construir un común, donde lo que importa es eso, el fútbol, cuando más hermoso, mejor.

Messi e Iniesta con la Copa de Europa

Las vendas en los ojos o las orejeras suelen no servir de mucho ante las evidencias. Los tiempos cambian, por muy traumático que le pueda resultar a algunos. Y del caos nacen esperanzas.

El tiempo dará o quitará razones… ¡Pero que no nos quite al Barça! ¡Ahora, no!

Tan sencillo como esto

Posteado en Rabias sobre 12 Junio 2009 por rafademencia

bailarina“El activista no es alguien que se convierte en la mente del movimiento, que sintetiza su fuerza, que anticipa sus decisiones, que obtiene su legitimidad de una capacidad para leer e interpretar la evolución del poder; el activista es sencillamente alguien que  introduce una discontinuidad en lo que existe. Crea una bifurcación en el flujo de palabras, de deseos, de imágenes, para ponerlos al servicio del poder de articulación de la multiplicidad; conecta entre sí las situaciones singulares, sin situarse en un punto de vista superior y totalizador. Es una persona que experimenta.”

Maurizio Lazzareto

Berlín (II). Un héroe de la clase obrera

Posteado en Mochileros, Rabias, Subculturas Urbanas sobre 27 Mayo 2009 por rafademencia

Futbolín_Museo_DDREn el museo de la DDR hay un lugar destacado para un partido de fútbol que enfrentó, por única vez en la historia, a las selecciones nacionales de las dos Alemanias. Fue en 1974, en el marco de la fase final de la Copa del Mundo celebrada en la entonces República Federal Alemana. Ambos equipos se encontraron en la primera fase. Los occidentales contaban con un equipo temible en el que se alineaban mitos como Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Paul Breitner o ‘Torpedo’ Müller. Los socialistas sólo tenían un combinado voluntarioso y bastante mediocre que ya había hecho más de lo esperado colándose en la fiesta del vecino.

Alemania Federal 1974 Alemania Oriental 1974

Pero la ‘lucha de clases’ dramatizada en este partido no cumplió con el guión previsto y los orientales sometieron a un constante acoso a sus vecinos capitalistas que cristalizó con el gol definitivo de Jürgen Sparwasser en el minuto 76 provocando el delirio en la República Democrática y, por extensión, en todo el segundo mundo.

El deporte era (y es) considerado en los países que desarrollan una forma de producción socialista como un derecho del pueblo, algo que no puede ser profesionalizado y, así, alejado de las masas. Sparwasser se convirtió así en un efímero héroe para todo el bloque soviético. Pero no fue más que un espejismo.

Juregen_SparwasserEl equipo de Alemania Oriental no ganó más partidos y no pasó esa primera fase, mientras que sus vecinos occidentales llegaron a una final que terminaron ganando injustamente a uno de los mejores equipos que haya visto la historia, la ‘Naranja Mecánica’ holandesa liderada por Johan Cruyff. Al acabar la final, la sentencia de Cruyff podría asumirse como epitafio en la tumba de esa forma de entender el socialismo derrotado años después: “No ganaron ellos, perdimos nosotros”.